Cómo invertir y proteger tu inversión.
Hoy día nos enfrentamos a una inflación desbocada, los intereses de los productos ofertados por los bancos a los ahorradores bajo mínimos y un sistema de pensiones en riesgo.
Ante este panorama invertir se está convirtiendo en una necesidad donde muchas personas ven una solución a esta situación.
A través de las inversiones podemos hacer crecer nuestro patrimonio de forma más rápida aprovechando el interés compuesto.
Podemos obtener una segunda fuente de ingresos semi pasivos (Nunca van a ser pasivos porque no podemos descuidar nuestras inversiones) poniendo a trabajar el dinero para nosotros, proteger nuestros ahorros y compensar la inflación.
Sea cual sea tu motivo, quizás llevas tiempo dándole vueltas, pero todavía te asaltan muchas dudas y el miedo a perder tu dinero es tu principal freno.

Vamos a ver qué puntos debemos tener en cuenta a la hora de invertir con más seguridad.
Tipos de inversor.
Antes que nada, debes saber que hay dos tipos de inversores y es importante definir el tipo de inversor que pretendes ser.
Inversor activo. Tomas el control de las inversiones. Encaja en el tipo de personas que quieren aprender, dispone de tiempo y les apasiona el tema. Personas que se sienten cómodas controlando la situación y buscan mejores resultados.
Ventajas:
– Mayor rentabilidad.
– Mejor aprendizaje.
– Posibilidad de realizarte.
– Posibilidad de independizarte del sistema.
Contras:
– Requiere tiempo y trabajo. Hay una curva de aprendizaje.
– Resultados a medio-largo plazo.
– No es para todo el mundo.
– No suele funcionar si no te gusta.
Inversor pasivo. Cedes el control a terceras personas y no participas directamente. Encaja en el tipo de personas que tienen poco tiempo, que no les gusta el mundo de las inversiones, no lo entienden ni quieren aprender y que están enfocados en otros temas. Buscan una protección a su dinero sin muchas complicaciones.
Ventajas:
– Más pasivo, aunque requiere de cierto trabajo.
– Otros hacen el trabajo por ti.
– En muchas ocasiones es automático. Te puedes olvidar y enfocarte en otras cosas.
– No precisas de muchos conocimientos especializados.
– Una buena forma de ahorrar.
Contras:
– Limitado a ciertos productos financieros.
– Dependemos de terceras personas y quedamos a expensas de su “buen hacer”.
– Poca información y comisiones elevadas.
– También requiere de cierto esfuerzo si queremos obtener resultados.
– Dependes de las revalorizaciones del mercado.
¿Con qué perfil te sientes más identificado?

Tipos de inversión.
Hoy día si quieres ser inversor activo te encuentras ante múltiples tipos o campos de inversión. Es más que recomendable especializarte en uno de ellos y no querer tocar muchas teclas.
Algunos de estos campos son:
– Bolsa y sus múltiples derivados.
– Inmuebles. Comprar, reformar y vender o alquilar. Intermediario en operaciones de búsqueda, selección y compra.
– Criptomonedas y derivados.
– Materias primas. Metales preciosos, petróleo, alimentación y cualquier materia que sirva para crear otros productos.
– Crowfunding y crowlending. Prestar dinero a cambio de acciones de la empresa o de intereses.
– Pequeños negocios. Básicamente comprar barato para vender más caro. Aprovechar las oportunidades que aparecen en tu entorno.
– Negocio propio. Invertir en tu propio proyecto y hacerlo crecer.
Para los inversores pasivos, la oferta es más reducida limitándose a los típicos productos financieros ofertados por las entidades bancarias o las aseguradoras tales como:
– Fondos de inversión o fondos índice
– Fondos de pensiones
– Productos de aseguradoras como los PIAS (plan individual de ahorro sistemático)
– Depósitos
– Bonos del estado
Dos pilares básicos para poder invertir.
Sea cual sea tu perfil de inversor debes tener en cuenta estos dos pilares antes de lanzarte a invertir.
La formación. Indispensable si quieres ser inversor activo aprender y saber del campo en el que quieres invertir. Debes especializarte y no querer abarcar demasiado.
¿Si no te formas y adquieres experiencia cómo o en qué vas a invertir? La diferencia entre saber lo que haces o no saberlo equivale a invertir o apostar. Piensa que los tiburones del sector se alimentan del dinero de los incautos que no hacen los deberes.
Si quieres ser inversor pasivo, al menos investiga un poco sobre el producto que quieres contratar para tener claros todos los pros y contras de dicho producto como pueden ser las comisiones de gestión, dónde invierte el fondo, fiscalidad aplicada, etc.
El ahorro. La parte menos sexy de las inversiones y de la que nadie habla, pero sin dinero no hay fondos para invertir. Totalmente desaconsejable pedir crédito para iniciarte en el mundo de las inversiones. Si no tenemos dinero propio hay que recurrir al crédito (apalancamiento = más riesgo) con el peligro que ello conlleva. A no ser que seas un experto yo no lo haría.
Tengo publicado un artículo en mi blog donde te facilito diversas pautas que te ayudarán a ahorrar dinero.

Cómo proteger tu inversión
Recuerda las dos reglas de Warren Buffett:
1 – No pierdas dinero en tu inversión.
2 – No olvides la primera regla.
La mejor forma de proteger tu inversión es crear un sistema de inversión. Es la respuesta a todo lo que puede pasar con tu inversión sea del tipo que sea.
Dicho sistema te va a proteger de tus errores y tus emociones y, además, te ayudará a tomar decisiones y a escoger y determinar si es una buena o mala inversión.
Partes del sistema de inversión:
- Filosofía de la inversión. Entender cómo funciona el mercado, qué es lo que determina los precios, su fluctuación, qué origina pérdidas o incrementos de valor y saber qué buscas.
- Criterio de inversión. Debes tener un check-list con los criterios y puntos de medida de la inversión a realizar. Creas un filtro que te permita determinar si estas ante una buena o mala inversión y poder también medir la calidad de dicha inversión. Te permite decir No a las inversiones que no cumplen con dicho criterio.
- Método de inversión. El conjunto de reglas y procedimientos que seguirás ante una oportunidad de inversión. Te ayuda a mantenerte fiel a tu sistema, evitar las emociones y protegerte de tus propios errores.
Estas son seis preguntas en un método de inversión básico:
1 – ¿Por qué compras? Debes haber hecho un estudio previo de lo que quieres comprar
2 – ¿Qué esperas que pase? Que se revalorice con el tiempo.
3 – ¿Qué más puede pasar? Que no suba o que caiga el valor de la inversión.
4 – ¿Qué harás cuando pase? Que haré tanto si alcanza el valor previsto como si no lo alcanza.
5 – ¿Qué harás si no pasa nada? Lo sigo manteniendo o lo vendo y voy a por otro activo.
6 – ¿Cuándo vendo? El beneficio se produce en una buena compra, no en la venta. Por ello debes tener claro antes de entrar en la inversión cuando vas a salir para no pillarte los dedos.
Puntos a tener en cuenta para todos los tipos de inversor:
– Ser inversor requiere en mayor o menor medida de aprendizaje, dedicación, tiempo y dinero.
– Empezar por pequeñas cantidades y con un dinero que puedas perder.
– No pierdas dinero. Protege tu inversión.
– No invertir en algo que desconozcas, no entiendas o porque está de moda.
– No ir saltando de un campo a otro, debes especializarte y tener paciencia. Los resultados llegarán si lo haces bien.
– Reconocer los errores y aprender de ellos.
– No tener prisa ni esperar un pelotazo.
– Busca un mentor si quieres avanzar acompañado y aprender de la experiencia de otros. Puedes ganar tiempo.
Recuerda que el único lugar en que el éxito viene antes que el trabajo es el diccionario.
Espero que los puntos tratados en este artículo te resulten útiles y te animes a ponerlos en práctica antes de realizar cualquier tipo de inversión.
Si quieres avanzar de forma más rápida en la gestión de tu economía personal o familiar o, simplemente, deseas que te ayude, no dudes en reservar tu sesión gratuita de valoración.

