COMO EVITAR LA COMPRA IMPULSIVA CON ESTOS CUATRO CONSEJOS
¿Eres una persona a la que le gusta ir de compras? ¿Planificas tus compras o compras por impulsos? ¿Has llegado al extremo de ser un comprador compulsivo?
Ahora que recuperamos nuevamente la libertad tras meses pandemia, parece que queramos llenar de actividades nuestro tiempo libre. Una de ellas es ir de compras y es en la que me voy a centrar.
A todos nos gusta comprar cosas, poder estrenar algo o renovar aquello que se nos ha quedado viejo.
Además, después de realizar una compra nos sentimos bien. Debemos tener en cuenta que comprar nos genera dopamina y endorfinas (neurotransmisores que nos dan placer y felicidad).
También hay que reconocer que en los centros comerciales se está fresquito en verano y calentito en invierno. Puedes encontrar casi todo tipo de tiendas, variedad de restaurantes, oferta de ocio, etc… y ya de paso si cae algo, mejor que mejor.
Y como no, no nos olvidemos de la inmediatez y comodidad de comprar en internet. Si te agobian los centros comerciales o no quieres patearte las calles tienda tras tienda, comprar desde tu casa gracias a internet es la solución ideal. Todo un mundo de posibilidades a unos pocos clics. Quién puede resistirse, ¿verdad?
Lo que sucede muchas veces es que compramos cosas que realmente no necesitamos, que son un capricho. Es lo que denominamos compras impulsivas y representan, aproximadamente, un 50% de las que realizamos.
La publicidad y el marketing tienen su parte de culpa ya que su objetivo es crearnos necesidades para despertar nuestro deseo de comprar.

Antes de nada, ¿qué es la compra impulsiva?
La compra impulsiva es la que realizamos de forma repentina, no hay una planificación previa y se realiza en función de tus intuiciones o impulsos. Pasar por delante de una tienda, ver algo que te gusta y comprarlo sin una verdadera necesidad como pueden ser unos zapatos, unos jeans o un gadget electrónico.
Actividades como hacer shopping o ir a pasar la tarde del sábado al centro comercial de turno no ayudan a frenar este tipo de impulsos.
¿Te sientes identificado con este tipo de comprador? ¿Eres un comprador impulsivo? ¿Qué parte de tus compras son fruto de tus impulsos?
¿Qué consecuencias puede acarrear la compra impulsiva?
La consecuencia más leve es a nivel económico ya que puede trastornar nuestra economía personal. El hecho de no planificar este tipo de compras puede que nos desmonte el presupuesto que hayamos hecho y nos dificulte llegar a fin de mes.
Podemos encontrarnos con que el hecho de salir de compras se convierta en una necesidad que camufle otro tipo de problemas personales de un nivel más profundo. Buscar la felicidad o paliar la tristeza comprando cosas que no siempre necesitamos se convierte en un trastorno.
Al final nos encontramos con la consecuencia más grave: la adicción. La compra impulsiva se convierte así en la denominada compra compulsiva o patológica.

La compra compulsiva o también llamada oniomanía.
Este tipo de compra es aquella en la que el sujeto busca un placer que le evada de los problemas de su vida cotidiana o de situaciones insatisfactorias. Se convierte en un remedio o una vía de escape para su tristeza, enfado, frustración o baja autoestima.
Suple de esta forma alguna carencia efectiva y la convierte en un pasatiempo habitual o en su placer principal.
El bienestar inicial tras la compra dura lo que tardamos en llegar a casa, ver que no lo necesitamos y/o hemos gastado más de lo que nuestra economía podía permitirse.
Podemos llegar a sentirnos avergonzados o deprimidos después de una sesión de compras e, incluso, esconder la compra para evitar discusiones con la pareja.
En casos más extremos se llega a robar para poder financiar estos hábitos de compra.
Esta patología tiene un nombre llamado oniomanía o shopaholic.
Hay un 7% de los españoles y un 34% de los europeos con adicción a las compras.
¿Te sientes identificado? ¿Tienes este tipo de adicción?
Al igual que otras adicciones, el tratamiento a la compra compulsiva requiere de la ayuda de un especialista, ya sea un médico o un psicólogo.
Si, afortunadamente, no te identificas con el comprador compulsivo, te ofrezco cuatro consejos para ayudarte a poner freno y controlar las compras impulsivas.
Frena la compra impulsiva con estos cuatro consejos.
Te propongo los siguientes cuatro consejos que te ayudarán a poner freno a tus compras impulsivas y modificar tus hábitos de compra:
1 – La lista de los 30 días.
Pon en un sitio visible una hoja en blanco (puede ser la puerta de la nevera o el calendario que consultamos a menudo).
Anota las cosas que quieres comprar, la fecha y el precio.
Deja pasar 30 días en caso de productos caros y un mínimo de una semana para el resto.
La euforia inicial por querer comprarlo se habrá rebajado. Es entonces cuando debes analizar si realmente todavía lo sigues queriendo comprar, si te va a ser realmente útil, te es necesario y te aportará la felicidad que esperas tras su compra.
Con esta lista evitamos las compras “en caliente”.
2 – Reflexiona primero
¿Realmente es necesario?
¿Es un capricho o una necesidad?
¿Va a sustituir algo que ya ha hecho su función y ha llegado al final de su vida útil?
Reflexionar sobre ello te ayudará a encontrar el verdadero motivo por el cual lo quieres comprar.
3 – Paga en efectivo.
Deja la tarjeta de crédito en casa.
Paga en efectivo para controlar mejor el gasto y evitar gastar más de la cuenta.
Experimentarás el dolor de gastar. El cerebro está programado para evitar perder y es reticente a desprenderse del dinero.
Sentirás la transacción, verás que sucede “algo”. El simple hecho de sacar un billete o billetes de mayor valor y que te retornen uno de inferior valor o solo unas monedas es distinto a pasar una tarjeta por un terminal y no sentir esa transacción.
4 – Ahorra previamente
¿La compra que quieres realizar implica contraer una deuda?
Si incurres en una deuda estas adquiriendo un compromiso que a día de hoy lo puedes asumir, pero no sabes si en un futuro lo podrás afrontar.
Te va a resultar más caro, aunque te ofrezcan la financiación a un interés del 0%. Nadie presta dinero de forma gratuita.
Si vas a financiar la compra es que realmente todavía no te lo mereces comprar. Aplaza la gratificación inmediata y ahorra previamente. Lo disfrutarás más libre de deudas.
“Pocas deudas son el resultado de la verdadera necesidad” Suze Orman
Espero que estos cuatro tips te sean útiles y que reduzcas o sustituyas la compra impulsiva por la compra racional y meditada, es decir, por verdadera necesidad.
De esta forma ayudarás a tu economía a estar más sana y dispondrás de más recursos económicos.
Si quieres avanzar de forma más rápida en la gestión de tu economía personal o familiar o, simplemente, deseas que te ayude, no dudes en reservar tu sesión gratuita de valoración.

